martes, 7 de marzo de 2006

Gran Evento en un Palacio. Feria del libro del palacio de Mineria.

Letras al descubierto. Gran Evento en un Palacio. Feria del libro del palacio de Mineria.
Aline Torres
Pasado y presente, literatura y matemáticas; inglés y sociología; física e historia; química y pintura; informática y filosofía; fantasía y realidad; todo mezclado en la XXVII Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería, organizada año con año por la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional Autónoma de México. Este 2006 se llevó a cabo del 23 de febrero al 5 de marzo, como desde 1924, con la finalidad de dar a conocer las novedades de la industria editorial mexicana.

Participar en este evento es siempre una agradable experiencia para cualquiera que sienta una pequeña curiosidad por el inmenso mundo de los libros. Imagine un recinto que data del siglo XVIII, una construcción neoclásica en términos generales, pero con un toque barroco en la organización formal y espacial, lleno de elegancia en las formas, con una proporción justa en la monumental escala y adornada con pinturas murales, recibiendo a una gran cantidad de personalidades importantes.

A la reunión asisten Miguel de Cervantes Saavedra acompañado de su ingenioso hidalgo: “Don Quijote de la Macha”, el romántico y a la vez dramático William Shakespeare, Homero y sus héroes de epopeya, Lovecraft envuelto en un halo de terror, Alejandro Dumas y sus inseparables “Tres Mosqueteros”, J.K. Rowlling con sus aprendices de magia y hechicería, Xavier Velasco y su solitario “Diablo Guardián”, Ángeles Mastretta rodeada de “Ninguna Eternidad como la Mía”, Juan Rulfo con “Pedro Páramo”, Gabriel García Márquez acompañado un coronel que no tiene quien le escriba, Elena Poniatowska que presentó en sociedad su “(El) “Tren (que) pasa primero”.

El libro de la escritora mexicana es una mezcla de la narrativa histórica y la biografía novelada; en él se entretejen las huelgas ferrocarrileras violentamente reprimidas por el gobierno en 1958 y 1959 con la vida del protagonista, Trinidad Pineda, figura literaria inspirada en Demetrio Vallejo, líder del movimiento ferrocrrilero.

Autores y lectores fueron recibidos cordialmente por el Estado anfitrión: Chiapas, el cual cada uno de los días que duró el evento hizo presentaciones de sus escritores, de las letras mayas, de su historia y cultura, de su biblioteca popular y lenguas indígenas.

Grandes y reconocidos grupos editoriales fueron los encargados de dar hospedaje a los creadores de obras escritas y de ponerlos en contacto con sus seguidores, para esto se organizaron 16 secciones donde se instalaron editoriales como Trillas, Planeta, Fondo de Cultura Económica, Esfinge, Alfaguara, Oxford, Santillana, CONACULTA, Porrúa, Tomo y Océano que concertó aproximadamente de 300 a 400 citas con “Harry Potter y el Misterio del Príncipe” según información de Bertha Gutiérrez, vendedora de dicha editorial. Por su parte en Paidós Mexicana el más solicitado fue “El arte de Amar” afirmó Rafael Martínez encargado del stand.

Además se organizaron diversos talleres, conferencias, firma y presentaciones de libros, proyección de videos, mesas redondas y recitales de poesía, uno de ellos en honor al poeta chiapaneco Jaime Sabines, realizado por el grupo “Poesía en Voz Alta” quienes pidieron:

“Lento amargo animal
que soy, que he sido,
amargo desde el nudo de polvo y agua y viento
que en la primera generación del hombre pedía a Dios.
Amargo como esos minerales amargos

Que en las noches de exacta soledad
-maldita y arruinada soledad
sin uno mismo-
trepan a la garganta
y, costras de silencio,
asfixian, matan, resucitan…”

Joel Flores, padre de familia, estuvo en la antigua capilla al momento del recital y comentó: “tengo quince años de venir y me encanta, admiro enormemente a Sabines y escuchar declamar su obra con esa emoción e intensidad es fantástico”.

Así transcurrieron rápidamente diez días en los cuales, como dijo un autor anónimo, “El tiempo para leer, al igual que el tiempo para amar, dilató el tiempo de vivir”.