viernes, 17 de julio de 2009

SUSPIROS

muchas veces me he preguntado que es un suspiro?... la verdad no lo sé a ciencia cierta, alguna vez escribí que un suspiro es un beso que no das, pero que el viento como fiel amigo a su destino lo llevará. Quiero seguir pensando eso, aún que creo que también son la preocupación por algún sueño o anhelo que se escapa, no lo sé, sólo se que hoy he suspirado mucho, de hecho creo que de más y creo que ha sido por ambas causas.

A quien le ha llegado esos besos? buena pregunta, quiza el frío entre él y yo es demasiado para permitir el paso del viento, no lo sé, cada vez sé menos, y lo peor es que siento el tiempo encima, jamás pense sentir que el final de un camino se acerca, quizá por que no quiero que llegue, talvez por que tengo en el asuntos pendientes, cuentas que saldar conmigo misma, dudas creadas por mi silencio, incertidumbres que debería despejar, pero que simplemente no puedo, quiza por ese mismo rumbo va la preocupación por un sueño, no se si llamarlo así, es difícil, definir los sentimientos es complicado, poner nombres a las emociones no es mi fuerte. ¿qué siento ahora? no lo sé y me molesta tanta confusion...me pregunto porque si el viento puede circular en otra dirección, donde no encuentre un ambiente glacial, por que no lo dejo circular hacia alla? porque no puedo reencontrar lo que un día sentí?, ese sentimiento no me hacia daño, él siempre ha estado para mi, es la persona que siempre me cuida, aún que este a cierta distancia, siempre esta cerca, siempre...solo se que no quiero abandonar este barco, es el navío de toda mi vida....dolería en demasia, extrañaria tantas cosas y sobre todo a tantas personas, no sé... espero que mañana, con la luz del día todo sea más claro, pues ahora, con la luz de mi querida Luna no logro distinguir nada!

ESTE AMOR

Oh alma mia
dime que esto no es un sueño
dime que cuando llegue el día
estará aquí mi dueño.

quiero desvanecer la noche
y que se esfume mi soledad
que venga mi amor y torme
la obscuridad en felicidad.

amanecer dulce y tránquilo
trae al amado mio
a aquel que llamo con cada suspiro
pues tengo miedo a su olvido.

Capricho, locura y pasión
¿Qué será este amor?
que pronto me hunde en un mundo de ilusión
y luego arde en mi pecho cual llama fugaz de dolor.

No hay luna, la noche es sombría
y mi mente me dice que él no llegará,
en mis ojos se muestran las lágrimas frías
de sólo pensar en donde estará.

Montañas, mares y océanos
estoy dispuesta a cruzar
para hallar los senderos
que a mi amor me hagan llegar.


Oh dulce y amargo dolor!
que invade todo mi cuerpo,
más fuerte que la muerte es este amor
y de todos el más perfecto.

Pero, ¿Cómo amar a alguien que aquí no esta?
mi corazón llora, también en mi pecho
se enciende en llamas el dolor que me da
el saber que sin él mi amor no está satisfecho.

Un frío sepulcral cubre mi corazón,
la angustia embriaga mi ser,
el mundo por mi siente compasión
pues a mi lado no lo puedo tener.

¿Para qué la vida
si nada me brinda?
¿Para qué tanto anhelo
si no pasara de ser un simple sueño?

Sin embargo ya no puedo pensar en él,
su simple recuerdo me está consumiendo,
repaso su mirada, su sonrisa, sus besos sabor a miel
y con cada respiro mi amor va creciendo.

Su recuerdo me persigue,
tengo su imagen grabada en la mente,
mi alma paz no consigue
y el dolor en i vida está presente.


Al fin el amanecer a mi puerta tocó,
el miedo y la angustia con la noche se esfumó
pero la soledad aún reina en mi ser
puesto que vivir no puedo sin él.

LAS MOSQUETERAS!!

PD. niñas ya se dieron cuenta de que repetimos mucho corazón, dolor, esfufar, angustia!!!!

ooops, nos falta vocabulario!!!

¿DE QUÉ MADERA ESTABA HECHO JULES VERNE?

LETRAS AL DESCUBIERTO...¿De qué madera estaba hecho Jules Verne?

Aline Torres

Un 8 de febrero, el correspondiente al año de 1828, Nantes, una isla ubicada frente a la desembocadura del Loire, ve nacer a Jules Verne en el seno de una familia de juristas. El día de su bautizó su padre, Pierre Verne, decide que será abogado.

A los ocho años entra con su hermano menor Paul al seminario de Saint Donati, sin embargo Jules se asfixia en ese lugar, sueña con el mundo que alguna vez le describió una amiga de la familia viuda de un capitán de ultramar, y sobre todo con el amor de su prima Caroline. A los once años decide dejar atrás su encierro, salir a conquistar la inmensidad del mar y convertirse en un aventurero digno de Caroline,con este objetivo se escapa de su casa para meterse de grumete en un barco que zarparía para las Indias. No llegaría muy lejos pues Pierre corre a buscar a su primogénito, se informa de la trayectoria del barco, toma un tren que lo lleve a Paimboeuf donde el navío hace escala, encuentra a Jules y lo baja a coscorrones; el castigo sería ejemplar: encerrado a pan y agua y azotado con un látigo, pero lo que más le duele es la promesa que le arranca su padre: nunca pretenderá viajar más que con la imaginación.
Lo envían al Liceo donde debe seguir retórica y filosofía para después dedicarse al derecho, ya no habrá más viajes, sólo en sueños, sin embargo su sueño más preciado lo sumerge en la depresión: su amada Caroline se atreve a despreciarlo, a él, a Jules Verne, al capitán de 11 años que estaba dispuesto a hacer navegar el barco de su imaginación por donde ella deseara, a él que a sus 17 años le dedicó su primera tragedia en verso, aún que no lo puede creer su eterna sirena lo cambia por otro y se casa por interés en 1847. Verne le escribe a su amigo el músico Aristide Hignard: “Me alejo pues no me han querido, pero verán con que madera está hecho este pobre joven al que llaman Jules Verne”
Abandona Nantes para siempre, el 12 de agosto de 1848 llega a París para estudiar Derecho, está previsto que viva con una tía, pero la revolución la ha ahuyentado de la ciudad y Jules se instala en una pensión. Su dinero proviene de su padre, el abogado piensa que más dinero del imprescindible distrae de los estudios, y en sus cálculos no incluye ni libros ni teatro por lo que Jules se traslada a una buhardilla compartida, se alimenta de pan y leche y viste andrajosamente -excepto para asistir a las veladas literarias-, sólo para ahorrar un poco pues no le importan las privaciones si tiene a su lado un buen libro.
Frecuenta el salón literario de madame de Barrère donde empieza a codearse con Víctor Hugo y Eugenio Sue entre otros. Un día al salir de allí choca con un voluminoso señor que va llegando y le dice “¿Ha cenado usted señor?”, el desconocido le responde “perfectamente joven, una tortilla a la nantesina”, “las tortillas a la nantesina de Paris no valen nada, hay que ponerles azafrán ¿entiende? ¡Azafrán!” le interrumpe Verne; el otro le dice “¿usted sabe hacer tortillas, joven?”, ¿Qué si las sé hacer? ¡Sobre todo me las sé comer! ¿No llevará usted una encima, señor?” el hombre no puede soportar más y estalla: “Es usted un insolente! Aquí tiene mi tarjeta, no hace falta que me de usted la suya, vendrá usted el viernes a mi casa a darme una satisfacción” En esta época se practican los duelos y el atrevido Jules está a punto de batirse nada más y nada menos que con Alejandro Dumas, autor de éxitos como “Los tres mosqueteros” y “El Conde de Montecristo”
En 1850 acaba sus estudios y su padre le ordena regresar a Nantes, pero se resiste, no quiere ser abogado, quiere hacerse un profesional de las letras, no está dispuesto a dejar que su padre siga gobernando su vida y le escribe: “Sabes perfectamente que, antes o después, ejerza o no el Derecho durante unos años, si las dos carreras son proseguidas simultáneamente, una de ellas matará a la otra, y conmigo tu bufete no tendrá muchas posibilidades de longevidad” La reacción de Pierre es suprimirle la pensión que le mantenía, pero Jules siempre ávido de aventuras no se deja intimidar , el teatro le atrae, escribe operetas, sonetos y tragedias de las cuales alguna es estrenada en el teatro de Dumas, ninguno de estos trabajos tiene éxito, el teatro simplemente no se siente atraído por Verne.
No gana lo suficiente para vivir así que da clases de Derecho, pero sigue queriendo escribir y cree firmemente en lo que años más tarde pondría en voz de Arne Saknussen en su “Viaje al centro de la Tierra”: “Mientras el corazón lata, mientras la carne palpite, no me explico que un ser dotado de voluntad se deje dominar por la desesperación”, mantiene vivo en su mente su objetivo y sigue luchando hasta lograr que la revista Le museè des familias le publica un artículo periodístico sobre los primeros navios de la marina mexicana y una pequeña novela titulada “Un viaje en globo”. El artículo lo hace conocido; el periodismo es mejor para ti que el teatro, Verne, y sin duda los dos son mejor que el derecho. Los chicos se sienten fascinados por ese viaje en globo lleno de aventuras que más que leerse se viven.
En 1856 conoce a Honorine-AneHébé Morel viuda de Viane, quien sería su mujer, desde el principio la familia de ella trata de colocársela con sus dos hijas, él se deja hacer queriendo creer que está enamorado, ella es dueña de un modesto capital, él necesita dar un respiro a su cartera y sentirse menos solo, la mujer es bella y requiere de un padre para sus niñas, sobre esas frías circunstancias decide fundar su hogar y se casa el 10 de enero de 1857. Su nueva familia requiere ingresos mayores, el oficio de abogado no le llena los bolsillos ¿quién confía en un abogado que sólo piensa en el mar?, se da cuenta que su cuñado gana mucho dinero como agente de bolsa y cree encontrar en ésta la solución a sus problemas económicos, precisa 50 000 francos para asociarse con una gente y después de largas y acaloradas discusiones con su padre, logra que este le preste el dinero no sin antes predecirle un fracaso rotundo, contra la opinión de Pierre a Jules no le va mal, aún que sigue anhelando el mar, soñando e imaginando lo que le impide poner la atención necesaria para amasar una gran fortuna.
En 1861 nace su hijo Michel y retoma “Un viaje en globo” y lo amplia, lo adereza con uno que otro toque de ciencia aplicada, durante dos días no duerme por visitar a quince editores que rechazan su obra. Desilusionado está por decir adiós a sus sueños y la novela de la ciencia por quedarse sin su mejor representante, pero Alejandro Dumas hijo, que acaba de recibir la música de Giuseppe Verdi para su “Dama de las Camelias”, le ofrece presentarle a su editor: Pierres Jules Hetzel.
Hetzel logra ver el genio que se esconde detrás del apático corredor de Bolsa, edita la nueva versión de “Un viaje en globo” bajo el título de “Cinco semanas en globo” y le ofrece un contrato por 20 años a 20 000 francos por años a cambio de dos novelas cada 12 meses. La aceptación de “Cinco semanas en globo” es absoluta, conquista a Francia y al mundo entero. De esa madera está hecho Jules Verne.
Ahora puede vivir y escribir sin pensar en el derecho o en la bolsa, da rienda suelta a la imaginación del niño de once años que está atrapado dentro de él, la combina con los conocimientos científicos que poco a poco ha ido acumulando el infeliz abogado y desarrolla una colección llamada “Viajes Extraordinarios en homenaje a Edgar Allan Poe, cuya influencia se reflejaría claramente en el recurso del criptograma en “Viaje al centro de la Tierra”, “La Jangada y “Matías Sandorf”
En 1864 traslada a sus lectores al interior del planeta donde les muestra la evolución geológica del mundo a través de escenarios fascinantes, únicos donde lo imposible se hace realidad, donde la maravilla de la naturaleza permite la existencia de un enorme océano y una especie de aureola boreal que asemeja al cielo, esto y mucho más siempre en las entrañas del planeta visitadas en “Viaje al centro de la Tierra”
Al año siguiente se transporta “De la Tierra a la Luna”, donde su personaje Impey Barbicane propone un cohete de aluminio llamado Columbiad en el que viajan tres astronautas, requieren de 150 horas de viaje para llegar a la Luna, no alunizan, dan vueltas alrededor del satélite y regresan a la Tierra para caer en el océano. Más de 100 años después el Apolo VIII con tres astronautas dentro y después de 150 horas de vuelo da varias vueltas alrededor de la Luna, y al regresar cae al océano Pacífico. Pareciera que Jules se adelanta a la ciencia, sin embargo no es Verne el que se anticipa, es la ciencia la que hace realidad sus sueños; y en este caso es la historia la que también se subordina a su obra, pues él hizo a E.U. el protagonista de la aventura espacial ya a la URSS su rival, tal y como ocurriría en 1969, de esa madera está hecho Jules Verne.
Sus siguientes publicaciones son “Geografías ilustradas de Francia y sus colonias” (1866) y “Viajes y aventuras del capitán Aterras” (1866). En 1867 se embarca con su hermano Paul rumbo a E.U. en el Great Eastern, un barco de ruedas construido para colocar el primer cable transoceánico, ¡hasta en sus viajes de placer la tecnología se acerca a él!
A su regreso a Francia, en 1868 saca a la luz a “Los hijos del capitán Grant” quienes acompañan a Lord Glenarvan y al geógrafo Santiago Paganel a seguir las claves encerradas en una botella para encontrar a su padre.
En 1870 retoma el tema del espacio exterior en “Alrededor de la Luna” y “El descubrimiento de la Tierra”. Todo va bien hasta que la guerra Franco-Prusiana alcanza a su editor, Hetzel está en la ruina y Verne debe volver a la bolsa, sin embargo su imaginación fecunda los saca a ambos de apuros, la hazaña la logra con “Veinte mil leguas de viaje submarino” donde los caminos del doctor Pierre Aronnax, de su sirviente Conseil y de un arponero canadiense se cruzan con el de un hombre misterioso conocido como el capitán Nemo, los primeros viajan a bordo del Abraham Lincoln; mientras Nemo lo hace en el Nautilus, unos buscan descubrir al supuesto monstruo causante de la desaparición de varios navíos; el otro ayuda a los revolucionarios griegos y derriba barcos con la bandera de Inglaterra como parte de una venganza, el motivo no se descubre, pero lo que ya está más que descubierta es la madera de que está hecho Jules Verne.
Abandona de nuevo la Bolsa y esta vez para siempre, surge “Una ciudad flotante” en 1871 y en 1872 se instala en Amiens, la ciudad natal de Honorine donde le ofrecen un sillón en la Academia de las Letras de la Ciudad, y le escribe a una de sus hermanas: “París no me volverá a ver”. Escribe “Aventuras de tres rusos y tres ingleses en el África Austral”, al año siguiente aparece “El país de las pieles” y el mundo se sorprende con la hazaña del ingles Phileas Fogg que da “La vuelta al mundo en 80 días”, esta obra se adapta en 1874 para teatro, en el estreno Verne vive una experiencia digna de sus libros: empeñado en revisar personalmente la canastilla de un elefante que trasportaría al flemático ingles y a su criado se sube al cuadrúpedo, una parte del escenario cae, asusta al animal y lo hace salir corriendo con Jules a cuestas hasta que el domador los alcanza en las Tullerías. La historia de Fogg es excelente aún que en ella se siente nuevamente la influencia de Poe, pues su final lo encontramos en “Tres domingos en una semana” del bostoniano.
1875 es el año de “El Chancellor” y de la reaparición del capitán Nemo en “La isla misteriosa” donde se conoce la triste historia del príncipe Dakkar hijo de un rajah indio, y el desenlace del Nautilus. Por otra parte “La isla misteriosa” es también una novela educativa, al respecto Verne le escribe a su amigo el coronel Hennebert: “El lector no pide sólo que se le instruya, sino también que se le divierta, y cuando se quiere instruir hay que hacerlo sin que se note, de modo que si la instrucción no se desliza en la acción, se falla el objetivo”
De igual manera es posible que el manuscrito original de “La isla misteriosa” no corresponde a la versión que ahora se conoce, por que Jules no sólo se hace asesorar por los expertos en el tema que piensa abordar, sino que a la vez acepta los concejos de Hetzel, y en este caso el editor le comenta:
¿Dónde está aquí la ciencia?...ochenta y dos páginas de texto y ninguna invención que no hubiese hallado el último cretino…resume todo vivamente, casi alegremente…son todos lentos, ni uno vive. Sus personajes en todos sus libros son la vida misma, la energía misma. Estos son un montón de seres lánguidos, ninguno es vivaz, vivo, ingenioso…abandone a todos estos tiposy recomience con nuevos personajes”. A lo que Jules responde: “Estoy estudiando química, paso mi tiempo con profesores de química y en fábricas de productos químicos, en las que mis trajes han atrapado manchas de las que pasaré la cuenta, pues La isla misteriosa será una novela química”.
Por cierto, es también a la visión comercial de Hetzel a la que Verne debe la aparición en sus libros de personajes femeninos que él olvida, quizá porque después de haber tenido como prioridad a una mujer que no le correspondió, no tiene una musa que le inspire a crear una bella heroína.
El éxito profesional de Jules es indiscutible, pero como no se puede tener todo, su vida personal no es tan afortunada: nunca le presta atención a su hijo, desde que Michel nace su padre se queja por no trabajar a gusto a causa de su llanto, el niño crece en un ambiente de olvido paterno, está resentido con su padre y le causa más problemas de los que él causo a Pierre, y a la vez emplea mayor severidad de la que el abogado empleo con él, lo envía a un severo internado donde le traumatizan a tal grado que debe recibir tratamiento psiquiátrico, el cual sólo agrava la situación; intenta hacerlo enderezar en manos de marinos y le pone de castigo lo que él pedía agritos a los once años: ser grumete, sin embargo al joven no le va mal pues debido a la fama de su apellido es declarado pasajero de honor.
En 1876 llega “Miguel Strogoff” y “El doctor Ox” quien enfrenta a los apacibles habitantes de Quinquendone a la peligrosidad de un importante descubrimiento científico. Ese mismo año cambia su pequeña barca “Saint Michel” por un velero ligero al que llama Saint Michel II, siempre en honor a su hijo Michel. En 1878, dolido por una carta de su hijo en que le describe al mar de sus amores como algo monótono crea “Un capitán de 15 años”, entre otras cosas para hacerle ver a Michel lo fascinante que puede ser la que él llama la nada tractiva vida marina.
En 1879 Michel Verne retorna a casa, pero está acosado por sus acreedores, no tiene para pagar, recurre a su padre, pero este se niega a ayudarle, la situación se sale de control y Verne se ve amenazado por su hijo con una pistola; las cosas no pasan a mayores y Jules sigue escribiendo, escribir es su pasión y su vida, no hay nada que lo detenga; explora la China de los mandarines a través de “Las tribulaciones de un chino en China” (1879) donde plasma una reflexión que hace después de varios años de infeliz matrimonio: “Aburrirse solo en la vida, es malo; aburrirse dos, es peor”.
En “Los 500 millones de la Begun” (1879), un argumento de Pascal Grosset que Verne corrige a petición de Hetzel, muestra las dos caras de la moneda más popular de esta época: la ciencia, aplicada para el bien por un francés y para la guerra por un alemán; al lado de “Kebaran el testarudo” (1883) viaja por tierra alrededor del mar Negro; se revela contra las facultades y seminarios en “Dos años de vacaciones” (1888); se atreve a ponerle un final a “La narración de Arthur Gordon Pym” de Allan Poe por medio de Len Guy en “La esfinge de los hielos” (1897); se aventura por el río más importante e inexplorado de Venezuela en “El soberbio Orinoco” (1897), como si presagiara su muerte dicta “El testamento de un excéntrico” (1899), fija su postura ante el caso de los hermanos Rorique enviados a presidio por testimonios dudosos en “Los hermanos Kip” (1902); llega hasta Argentina en “El faro del fin del mundo” (1905); y enfrenta al hombre con la naturaleza en “La invasión del mar”(1905), este es el último libro que publica en vida. De esa madera está hecho Jules Verne.
En medio de su progresiva creación literaria su hijo se casa en 1880 con la cantante Dugazón, Verne le asigna una pensión de mil francos para ayudarle a estabilizarse, sin embargo tres años más tarde abandona a su mujer para escaparse con la pianista Jeanne Reboul. Jules recoge a la esposa abandonada, quien le concede a Michel el divorcio. A base de amor y paciencia Jeanne logra controlar a Michel y que se reconcilie con su padre para convertirse en su amigo y colaborador.
El periodo que abarca el año de 1886 y el de 1887 es trágico para Verne: su sobrino favorito, Gastón, sufre un ataque de demencia y le dispara en una pierna, la herida se complica hasta dejarlo inválido y el joven es encerrado en un manicomio donde poco después fallece. Más tarde muere Hetzel y en seguida la madre de Jules.
Algunos años después, en 1894 para ser exactos, Jules escribe a su hermano: “Toda alegría se me ha hecho insoportable, mi carácter está profundamente alterado y he recibido golpes de los que jamás me repondré”, la amargura de sus palabras se debe a que aspira aun sillón en la Academia de Letras de Francia, pero se lo niegan, ni los argumentos que exponen en su favor los dos Dumas antes de morir sirven para que sus logros sean reconocidos.
El ritmo de trabajo que ha mantenido durante tantos años le produce dolores gástricos, parálisis facial, aunado a esto la muerte le vuelve a herir, le arrebata al amigo de toda su vida, a su hermano Paul, además padece diabetes, esta enfermedad le provoca la perdida de la visión y de un oído, a pesar de todo no pierde el sentido del humor y sigue viendo las cosas con filosofía; como se ve en algunas líneas que le envía a su hermana: “Cada vez veo peor, querida hermana. He perdido también un oído; gracias a esto sólo corro el peligro de oír la mitad de las tonterías y de las mezquindades que corren por el mundo. Es una gran consolación”
El 24 de marzo de 1905, postrado en una cama, rodeado de su familia y del hijo de Hetzel, expresa su último sueño: “¡Sed buenos!”. Ese día, a cierta distancia, el río Somme detuvo su curso para ver morir a un gran aventurero de la imaginación: Jules Verne, y llevarle, más tarde, al mar la triste noticia del fallecimiento de su eterno amante.
Sus obras postumas son: “El volcán de oro”, “La agencia Thomson & Cía”, “El piloto del Danubio”, “La caza del meteoro”, “Los naufragos del Jonathan”, “Ayer y mañana”, “El secreto de Wilhelm Storita”, “La asombrosa aventura de la misión Barsac”, “De Glasgow a Charleston”, “El secreto de Maston” y “Los grandes navegantes del siglo XVIII. Todavía en 1994 se encontró “Paris en el siglo XX”, donde nos describe a una Ciudad de la Luz obsesionada por el dinero y los faxes, estos últimos no existían todavía en sus tiempos. De esa madera estuvo hecho Jules Verne.

CURRICULUM VITAE

CURRICULUM VITAE

Nombre: Aline Janeth Torres Osorio
Situación profesional: pasante en comunicación y periodismo
Nacionalidad: mexicana
Fecha de nacimiento: 26 de diciembre de 1986
Estado civil: casada
CURP: TOOA861226MMCR5L06
Teléfono: 5523029026Correo electrónico: aline.aramis@gmail.com
Domicilio: Los Reyes La Paz, estado de México

Objetivo profesional: Conozco el manejo de la información periodística, los géneros informativos, el funcionamiento de una redacción, técnicas fotográficas, estrategias de comunicación interna y externa para el buen funcionamiento de una empresa, los cánones publicitarios vigentes.

FORMACIÓN ACADÉMICA
Licenciatura en: Comunicación y periodismo
Institución Académica: Universidad Nacional Autónoma de México
Fecha de egreso: Junio 2008
Idiomas: Inglés al 90%, italiano al 80%
Paquetería de cómputo: Microsoft Office, Audition, Pinnacle studio, Flash, dreamweaver, photoshop, lenguaje html.

EXPERIENCIA PROFESIONAL:
La crónica de Hoy, auxiliar de redacción, de noviembre del 2006 a diciembre del 2007
Prácticas profesionales en comunicación social de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, diciembre del 2005-febrero del 2006
Servicio social en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, en la reproducción de una obra literaria en formato de audio.

CURSOS:
Fotografía blanco y negro. Club Fotográfico de México. 2009
Ortografía y redacción. UNAM, FES Aragón. 2005
Manejo de la opinión pública. UNAM, FES Aragón. 2006